jueves, 3 de noviembre de 2011

DESARROLLO SEXUAL EN NIÑOS

      El desarrollo de la sexualidad humana empieza con el contacto físico, cuando los bebés son sujetos y acariciados. Eso es necesario y natural que ocurra. No se debe privar al bebé de contactos corporales. Es necesario reconocer al niño como ser sexuado, en relación consigo mismo y con otros, para que se construya una identidad sexual propia. La sexualidad infantil es una de las puertas por la cual el niño desarrolla su personalidad y sus relaciones con la afectividad.
      La sexualidad es una cosa natural en los seres humanos, una función como tantas otras, como comer, caminar, leer, estudiar, etc. Y como tal, debe ser un tema tratado con naturalidad, honestidad, cariño, y teniendo su propio espacio dentro del proceso educacional del niño.
     La presencia de manifestaciones y de deseos sexuales en los niños, desde la más temprana infancia, fue una de las más importantes polémicas levantadas por Sigmund Freud, el cuál dividió en 3 fases según la zona erógena para el niño desde el nacimiento hasta los 6 años.

1. La fase oral:
    Abarca desde el nacimiento a los 2 años. El sentido del placer se localiza en la boca y los labios. toda actividad del bebé, en su primer año de vida, gira en torno a la satisfacción de sus necesidades orales ( mamar, beber, comer). A través de la boca el bebé comienza a establecer las primeras bases afectivas con su madre y le sirve como centro de exploración y conocimiento del mundo exterior.

2. La fase anal:
    Tiene lugar entre los 2 y 3 años. El sentido del placer se localiza alrededor de la zona erógena anal, la defecación y el valor simbólico de las heces como regalo.Esta etapa se caracteriza por el control de esfínteres y la lucha del pequeño por su autonomía.

3. La fase fálica:
     Tiene lugar entre los 3 y 5 años. el sentido del placer se localiza tanto en el niño como en la niña en el pene o falo. la curiosidad que sienten el niño y niña hacia su propio cuerpo hará que empiece a explorarlo y descubran sus órganos genitales como fuente de placer. También se sentirán atraídos por la diferencia entre su sexo y el sexo opuesto.
     En esta etapa surge el complejo de Edipo, en donde el niño trata a su padre como un rival y el pequeño tratará de identificarse con él para lograr así el amor de su madre y el complejo de Electra, en el cual las niñas sienten deseos hacia su padre y al percibir a la madre como rival tratan de identificarse con ella para obtener así el amor de su padre.
     Un tercer complejo es el complejo de castración, que padecen tanto los niños como las niñas, aunque de manera diferente. El niño piensa que las niñas también tiene pene, pero que por algún motivo se lo han cortado y él siente miedo por si le ocurre también. la niña se siente en inferioridad de condiciones por no tener un pene e intenta negarlo o compensarlo acercándose a su padre. Así pues tanto en los niños como en las niñas únicamente tiene importancia los genitales.Esta es una de las etapas más conflictivas y una vez finalizada y superada, el niño y la niña adquiere la consciencia de sí mismos encuadrados en la categoría de hombre o mujer.  

      Otras fases del desarrollo sexual según Freud que van de los 6 años hasta el final del desarrollo sexual del niño son:
1. La fase de latencia: Entre los 6 y 11 años cuando el interés sexual disminuye
2. La fase genital: se empiezan producir una serie de cambios hormonales que marcan el final del desarrollo sexual del niño. el interés sexual deja de centrarse en los padres para dirigirse a otra persona del sexo opuesto
 Fuentes: http://www.guiainfantil.com/educacion/sexualidad/sexualidad.htm
              Libro desarrollo socioafectivo. Editorial Altamar. Núria Prat- Marisa del Rio
   

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