sábado, 4 de junio de 2011

LA CURIOSIDAD INFANTIL

La curiosidad puede decirse que es el deseo de ver, de conocer, de saber. La curiosidad tiene muchas acepciones, que van desde el fisgoneo hasta la indiscreción, desde la investigación hasta la rareza o la novedad.
Pero también significa aseo, limpieza, esmero, primor, pulcritud y cuidado, cuando se dice que algo curioso es interesante o significativo.
Más la curiosidad no es lo mismo que curiosear, que es el cuando una persona intenta averiguar lo que no le importa.
Como se ve la curiosidad tiene realmente dos aspectos, uno positivo, que conduce al saber, y otro negativo, que conduce a la cotilleo. Si esto es así, ¿se debe promover que el niño sea curioso?
La curiosidad es indispensable al pensamiento científico, y siempre en la base de toda pregunta que se hace un erudito o un hombre talentoso, hay una gran curiosidad por saber las respuestas del mundo circundante ante las preguntas que se hacen.
El niño casi desde su nacimiento, es naturalmente curioso, y es por eso que se pone en contacto con los objetos y los adultos que le rodean, para saber como son, como se mueven, porqué están ahí. En la base del conocimiento está la curiosidad del hombre por saber.
Es por eso que al niño pequeño, desde la más temprana infancia, hay que enseñarle a ser curioso desde el punto de vista positivo, y tratar de evitar la curiosidad no edificante, enseñarle las normas hasta donde es posible inquirir, y hacerle conocer la reglas que la sociedad impone al libre conocimiento.
Claro está que para el niño lo anteriormente dicho no tiene significado, y él solo quiere saber más y más. Y es tarea del educador encauzar ese deseo de conocer hacia vías que le posibiliten cada vez un mayor desarrollo intelectual.
EL OSO Y LA MUÑECA

Resumen de la actividad:
El educador presentará a los niños mediante descripciones y explicaciones sobre que es la curiosidad, cómo es una persona curiosa y lo útil que resulta serlo para conocer las cosas del mundo. Luego hará una narración que trata sobre un personaje curioso, posteriormente se les pedirá que respondan a las preguntas que sobre el cuento hace uno de los personajes del cuento. Además en otra parte de la actividad, los niños crearán sus propios relatos, contarán anécdotas de personas conocidas o de personajes de cuentos que son curiosos.
Objetivo:

• Desarrollar en los niños nociones sobre la curiosidad.

• Despertar en los niños el afán de saber y conocer.

Procedimientos:

• Conversación
• Observación
• Preguntas y respuestas
• Elaboración


Recursos materiales:
Un retablo, un oso de peluche para manipular, grabadora de casetes.

Desarrollo de la actividad:
1ª Parte
Consistirá en una descripción que hará el educador sobre las personas curiosas, de esta forma explicará a los niños que ser curioso es aquella persona que quiere saber cómo son y el porqué de las cosas, y que eso es indispensable para poder estudiar, averiguar porqué la naturaleza es como es.
Pondrá ejemplos de personas curiosas (científicos, músicos, artistas, etc.) que recoge la historia del país o de la localidad, también de personas conocidas por los niños, que constituyan ejemplos para los niños, y que se destacan por su trabajo, su arte, su ciencia.
También pondrá ejemplos de personas o personajes de cuentos que son curiosas, y el daño que se hacen a sí mismos y a las demás personas cuando su curiosidad es por saber lo que no deben o no ha de interesarles. Eso perjudica las relaciones con los demás, que es muy bochornoso que nos llamen “chismosos” por querer conocer lo que no es de nuestra incumbencia.
El educador hará énfasis en esta diferenciación de la curiosidad, que lo importante es ser curioso para conocer el mundo, y poder ayudar a los demás.
Luego realizará preguntas a los niños para constatar si han comprendido lo que les explicó, tales como:
¿Cómo es una persona curiosa?
¿Conocéis alguien que es así?
¿Por qué es bueno ser curioso?
¿Por qué no se debe ser curioso sobre lo que no nos incumbe?


2ª Parte
Se realizará un encuentro con un oso de peluche, que les relatará un cuento donde hay un personaje curioso. El nombre del oso es Pomposo.

Antes de la narración el educador orientará a los niños espectadores sobre el contenido de la obra, de forma que se logre una observación dirigida hacia nuestro objetivo: la valoración de las conductas positivas y la curiosidad.
La narración se llama “El Oso y la Muñeca
Se presenta el Títere Oso Pomposo y dice: Esta es una historia para que los niños aprendan que la curiosidad es la fuente de saber todas las cosas, y que cuando algo no se sabe, hay que preguntar para saberlo. Y como todas las historias comienza con:
Había una vez... un osito. Tenía la piel parda, una nariz negra y brillante, y unos ojitos negros. (El oso narrador señala a la lámina grande que tiene dibujada la figura del osito).
El osito estaba muy orgulloso de parecer un verdadero oso del bosque y quería comportarse como tal. Pero no sabía lo que debía hacer para ello, pues era solo un juguete de peluche. Nunca había visto un bosque ni tampoco a un oso de verdad.
Entonces fue a ver a la muñeca y le preguntó: (Mostrar la lámina del osito y la muñeca conversando).
“Oye, ¿tú sabes que hacen los osos de verdad?
“No lo sé muy bien –contestó la muñeca- pero me parece que trepan a los árboles.
El osito miró alrededor de la habitación, pero no encontró ningún árbol, sino solamente un armario muy grande.
“Este armario puede ser un verdadero árbol, pensó el osito, solamente que está cortado en tablas, armado y pintado. Voy a trepar a él.”
¿Cómo jadeaba y gruñía al, trepar, pues el armario era muy alto y el osito pequeñito. Casi había llegado a la parte superior cuando de pronto... Se le deslizó su patita y ¡Pum! se cayó.(Mostrar lámina del oso escalando y cayendo). Se golpeó poco, pero se asustó mucho más.
Volvió entonces el osito donde estaba la muñeca y le dijo:
“No voy a trepar más a los árboles. ¿Qué otra cosa hacen los osos de verdad?
La muñeca pensó y recordó: “Los osos comen miel”
El osito fue entonces a la despensa y que mala suerte tuvo, porque adentro todo estaba oscuro.
“Bueno, pensó, voy a meter mi garra en el primer pomo que encuentre de este lado. Seguro que ahí habrá miel”
¡Pobrecito el osito! Cuando lamió comenzó a estornudar y a jadear. Le ardía horriblemente su hociquillo. Y no era nada extraño, pues en el pomo no había miel, sino salsa picante (Enseñar lámina del oso ardiendo con el pomo de picante).
De nuevo el osito fue donde la muñeca y le dijo:
“No quiero ya buscar más miel. ¿Qué otra cosa hacen los osos de verdad?.
La muñeca dijo finalmente: “Me parece que los osos de verdad pescan en los arroyos de las montañas”.
Por lo tanto, el osito decidió buscar un arroyo. Se dirigió al baño, se trepó al lavabo, y se agarró de la llave del agua.
Gruñó: Siempre de aquí sale agua, tal vez junto con ella haya peces también, y entonces los agarro.”
De la llave salió un ruido y de pronto saltó el agua. Antes de que el osito pudiera escapar, ya estaba completamente mojado, y de los peces, ni rastro. (Escena del osito siendo mojado por la llave del agua).
De nuevo el osito se acercó a la muñeca y le dijo: “Estos arroyos montañosos que hay en este departamento son terriblemente húmedos y no tienen ningún pez. ¿Qué otra cosa hacen los osos del bosque?”
Y la muñeca dijo: “Los osos duermen en el invierno y esperan a la primavera”.
“Creo que eso será lo que más me guste –respondió el osito- y es lo mejor que imitaré.”
Entonces se acomodó en un rincón como si fuera un ovillo pequeño y color marrón, bostezó y se durmió. (Imagen del osito en un sueño tranquilo y reparador.

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